¡Hola Carlos, nos encantaría que te incorporases a nuestro equipo!.

 

– ¡¡¡Guau!!! Me habían cogido, y mientras asimilaba la noticia, empezaba mi búsqueda de apartamentos en Barcelona, trabajo nuevo y vida nueva! Y tan nueva…

«Dicen que un reloj suizo de maquinaria, puede funcionar toda la vida, eso es lo que me he encontrado en Lambdaloopers”

Sí, así fue como el día 9 de marzo comenzaba mi aventura, y aunque el coronavirus ya circulaba por las noticias, sonaba más lejano que real. La incorporación fue muy buena y la acogida de los compañeros no pudo ser mejor, preparándome una cena para conocer a toda la plantilla. Y entre cerveza y hamburguesas, me planté en mi primer sprint en LambdaLoopers. La incorporación siempre es un proceso de cambio que genera ciertos nervios, pero cuando todo el equipo rema en un mismo sentido, y te facilitan de esta manera la acogida para dummies la incertidumbre se convierte en realidad. ¡He acertado con esta empresa!

Mientras iba cogiendo las riendas del trabajo, hice un proceso similar con la ciudad, poco a poco me fui habituando a ella durante esa escasa semana hasta que llegó el famoso ”confinamiento”. Creo, que no hace falta explicar que es a estas alturas… Cuando solo llevas una semana en el trabajo, y te mandan a casa a continuar trabajando como si nada puedes pensar. ¿Y ahora qué? Pues bien, el teletrabajo, eso que en muchas empresas sonaba a Silicon Valley, en LambdaLoopers lo tenían implantado como una religión, con personas trabajando a distancia y otras teletrabajando cuando lo necesitaban. Por ello, todas las herramientas de trabajo estaban adaptadas a tal fin sin tener que invertir un tiempo valioso en adaptarlas. 

Así nuestro día a día comienza conectándonos a  nuestro canal de conferencia, entrando en slack, y la distancia se acorta hasta sentirnos todos en la misma sala cuando empezamos con el daily meeting. El ritmo se mantiene constante en un momento en que todo parece pararse, sintiéndonos afortunados de poder seguir trabajando y desarrollando proyectos que ayuden a las personas en estos momentos tan difíciles.

Ya llevo un un poco más de un mes, bueno mejor dicho 2 Sprints y medio, y la curva de adaptación ha sido tan suave que si no fuera porque el tiempo dentro de 4 paredes no corre, parecería que llevase media vida trabajando en Lambdaloopers.

Me considero afortunado de haberme incorporado a LambdaLoopers. Primero, por el equipo que me he encontrado, y Segundo, por lo fácil que han hecho que resulte esta incorporación en el periodo excepcional que nos encontramos. Dicen que un reloj suizo de maquinaria, puede funcionar toda la vida, eso es lo que me he encontrado en Lambdaloopers, un reloj suizo perfectamente armado que no se detiene por nada. Por cierto soy Carlos Martínez y soy el nuevo Product Owner de LambdaLoopers

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